Frío industrial

Frío industrial: Reparación y mantenimiento

No obstante, todos interpretamos por frío industrial, un rango de temperatura inferior a lo normal, siendo lo normal, una temperatura agradable. Para los alimentos y productos perecederos, el frío industrial es esencial, dado que la gran mayoría, tiene una vida muy corta, si no se mantienen a una temperatura adecuada. Es en este punto, donde las distintas maquinas adaptadas para la conservación y/o mantenimiento, así como congelación de los mismos, cobran importancia.

Antiguamente (no hace tanto tiempo, estamos hablando de 50 años atrás y quizás ni eso) la forma de conservar los productos, era recubriéndolos de hielo, o guardándolos dentro de recintos (no podemos llamar a estos recintos maquinaria frigorífica) en los que se introducían barras o bloques de hielo, para mantener una temperatura más o menos constante, capaz de mantener esos alimentos en buen estado, más allá de un par de días o tres.

Hoy en día, esto es impensable; la evolución del mercado, tanto alimenticio, como el de restauración o el de la hostelería y hospedaje, a evolucionado hasta tal punto, que implica cambiar por completo la forma de trabajo. Los productos han de conservarse en unas condiciones rigurosas de temperatura e higiene, y es aquí donde empiezan a asomarse en la vida cotidiana una serie de aparatos, maquinaría, utensilios (llámenlos como quieran) destinados a cubrir estas necesidades. EL frigorífico o nevera (antiguamente fresqueras), destinado al mantenimiento y congelación de alimentos.

El frío industrial en hostelería y alimentación

Armarios frigoríficos o de mantenimiento de congelados

Son verticales, pudiendo variar en el número de puertas, como en el tamaño de las mismas, puertas de cristal, en la profundidad siendo adaptados a las medidas gastronorm o no, así como en la longitud de los mismos.

Mesas frigoríficas

Son horizontales (llamadas también bajo-mostradores, por ubicarse bajo los mostradores de barra o despacho al público; frente-mostradores, cuando se ubican en la parte trasera siendo además más altas), al igual que los armarios de frío industrial pueden variar en el número de puertas, tamaño de las mismas, puertas de cristal, el fondo o profundidad y en la longitud.

Arcones de congelación

Pueden ser horizontales y verticales, hay una variedad muy basta, con puertas frontales u horizontales, sin puertas (las llamadas islas de congelación), con puertas en cristal, abatibles, correderas, etc.

Vitrinas murales

Dentro del frío industrial y para productos lácteos, charcutería, bebidas, etc, están enfocadas al uso directo del público, siendo el propio usuario final quien se sirve.

Vitrinas expositoras

Pudiendo ser de sobre-mostrador, (llamadas tapa-frías), de exposición frontal, para carnes, embutidos, productos lácteos, pescados, de repostería, etc. hay un sinfín de utilidades y variedad de vitrinas expositoras.

Botelleros frigoríficos

Destinados como su nombre indica a la conservación de botellas y/o botes de bebidas; dependiendo del producto trabajarán en un rango de temperatura u otro; en el caso de los vinos y espumosos, es además imprescindible  tener en cuenta el grado de humedad, por ello surgieron las llamadas Cavas de vino, dedicadas a tal fin, con regímenes de temperatura adecuados a cada tipo de vino (blanco, rosado, tinto) y a cada tipo de espumoso, así como un grado de humedad correcto, llegando en algunos casos, a posicionar las botellas en horizontal o con un grado de inclinación, adecuado para mantener el corcho (ya se está perdiendo) húmedo.

Recintos frigoríficos, de mantenimiento de congelados y congeladores

Aquí se da un mundo de opciones, tanto en medidas (ancho, fondo, alto), como en grosores de paneles, como en el tipo de panel, e incluso en las distintas opciones de anclaje o unión de los paneles; ¿por qué la distinción entre mantenimiento de congelados y congelación? La creencia común es, que al mantener un producto bajo cero le estamos congelando, y en cierto modo es así, pero la realidad, es que para una correcta congelación, esto se ha de hacer en unos periodos de tiempo rápidos y a temperaturas por debajo de los 18ºC bajo cero (Congelador), cuando lo que hacemos es meter un producto en un recinto, que en el mejor de los casos llega a trabajar a -18ºC, y normalmente metemos es producto a una temperatura ambiente.

Existe más maquinaria dedicada a la conservación y mantenimiento de productos perecederos, es decir, al frío industrial, en función del sector y el tipo de producto, pero de momento la pasaremos por alto, estando de cualquier modo, a disposición del usuario final para cualquier duda o aclaración que se nos requiriese.

Un último apunte, es aconsejable saber con qué material se ha fabricado el producto que adquiramos, dado que las exigencias de los organismos sanitarios son cada vez mayores, es aconsejable también, saber los consumos de los mismos, dado el precio que tiene el abastecimiento eléctrico hoy en día.